miércoles 15 de julio de 2009
Entre tanta podredumbre...
viernes 13 de marzo de 2009
Frente a un problema generalizado, la ausencia de una solución estructural.
sábado 21 de febrero de 2009
La participación política mas allá de las organizaciones formales de poder

La era de la Reforma Electoral llegó, desde 1977 hasta 2007. Cada una en su tiempo fue una válvula de escape para los conflictos políticos y para que la ciudadanía no se organizara en contra del gobierno en turno, se ha logrado una democracia electoral, donde nosotros como ciudadanos nos limitamos a participar políticamente cada elección, el compromiso entre representantes y representados sólo se pacta en las urnas.
Pero la democracia participativa, que nos puede llevar a la verdadera consolidación de un sistema democrático, se encuentra en pañales, la concepción del termino involucra una participación mucho mas directa de los ciudadanos con las decisiones que los gobernantes toman, esto en México no sucede en principio porque no tenemos una ley que promueva el referéndum en temas decisivos para el país.
Pero, hablemos de los logros y pongámonos en contexto: Las modificaciones electorales a lo largo del tiempo han logrado que un número bastante aceptable de nuevos actores políticos entren en la jugada, el pastel ahora, se reparte en rebanadas mas pequeñas, pero el mecanismo político que se toma a partir de la cultura partidista, sigue siendo el mismo, un sistema político que no sólo excluye a los ciudadanos y ciudadanas en términos de evaluación de sus gobernantes, sino que también limita la participación política activa a las filas de un partido para poder ser elegido. ¿Qué posibilidad nos queda si no somos completamente afines a un partido, si el ser militante e iniciar una carrera política implica la entrada al escabroso mundo de la confrontación entre ideales y principios éticos y oportunidades políticas? ¿La apatía?, ¿la indiferencia?, ¿el conformismo del menos peor es el que recibe mi voto?, ¿el grito silencioso de nuestras necesidades?
Me parece que no, que el espectro informal de la participación nos brinda espacios de exigencia donde la voz y la organización ciudadana a partir de una causa o tema especifico son nuestra principal herramienta para mostrar que estamos presentes y atentos a lo que se discute, se consensa y se decide.
La participación política mas allá de las organizaciones formales se define como actividades de grupos ciudadanos y de sus líderes para resolver problemas que les afectan directamente. Si bien esto ocurre en todos los sistemas políticos se da mucho más en países donde los partidos son poco confiables y donde las organizaciones formales carecen de los recursos y de las capacidades para resolver las necesidades y los problemas de la ciudadanía, por otra parte la definición que precisa María Fernanda Somuano me parece importante, ya que además de tomar en cuenta lo anterior propone que ésta participación involucra cualquier esfuerzo por incidir en políticas publicas sobre el tema en cuestión incluyendo la entrada a la agenda política de temas relevantes para las y los ciudadanos organizados.
Un problema serio dentro de nuestro sistema político es que la mayoría de las programas o políticas públicas no incluyen la perspectiva ciudadana de necesidades, problemas y soluciones que podemos llegar a plantear.
Pero no quiero ser del todo pesimista, porque a mi ver han habido ciertos avances en la materia que nos hacen creer que es posible y necesaria esta participación, pongo dos ejemplos:
Chile: Los pingüinos
México. Despenalización del aborto
Si bien, no es de mi interés entrar en polémica sobre el tema en este momento, es importante recalcar que la despenalización del aborto en la ciudad de México es una realidad por el trabajo que las organizaciones de la sociedad civil desempeñaron.
Siguiendo el ultimo ejemplo veamos algunas cifras que ilustrar el panorama de participación de las mujeres y los jóvenes dentro y fuera de las organizaciones formales.
Si bien las mujeres representamos el 52 por ciento de toda la población mexicana, adquirimos el derecho a ser votadas y a votar a nivel nacional hasta 1953.
Del total de municipios en México, las presidencias solo son ocupadas en un 3.5 por ciento por mujeres.
En América latina el porcentaje promedio de curules para las mujeres está en 17.5 en México , el congreso solo esta conformado en un 21.5 por ciento por el genero femenino. Mientras que en argentina ocupa hasta un 35%.
Solo diez mujeres han desempeñando el cargo en una secretaría de estado.
Sobre cargos medios y altos de funcionarios públicos, solo el 27.4%
En el caso de los jóvenes los datos también son importantes:
Representamos el 35% del electorado, pero solo el PRI y el PRD han puesto cuotas de participación del 30 y 20 por ciento respectivamente.
El desinterés por la política llega casi al 35 por ciento en los jóvenes. Mientras que el 22 por ciento dice haber pertenecido a alguna organización política o social, esto encuesta nacional sobre juventud realizada en el 2000.
A pesar de que las condiciones de participación política en México no son las óptimas existe un espacio que podemos ocupar, el de la exigencia, el de la redignificación de la política a partir de nuestro actuar. La pregunta salta a la vista, ¿Cómo participar políticamente en temas que nos afectan o que simplemente nos interesan? Como hacer que otros participen?
Para eso me parece que no hay una receta exacta, pero creo tener algunas nociones. Para iniciar un papel activo en la sociedad es preciso informarse y formarse sobre el tema que queremos abordar, difundir lo aprendido, hablar con quien se deje sobre el tema, no ver un hecho o fenómeno político solo desde la perspectiva en que se nos presenta, buscar distintas visiones, insistir, decir no de manera inteligente, explicar por qué no y como sí, pero sobre todo, tomar la iniciativa de organizarnos para que nuestra voz sea tomada en cuenta.
Es evidente que hay limitantes, sobre todo en el ámbito de la acción política y social recalco tres.
Cuesta mucho dinero ser sociedad civil organizada, el solo tramite ante una notaría cuesta alrededor de quince mil pesos lo que pareciera que solo la clase media o aquellos que tienen cubiertas sus necesidades básicas pueden ejercer cualquier trabajo ciudadano, parece difícil pero no es imposible.
Las cuotas electorales solo han permeado en la participación de las mujeres y no de otras minorías.
El tema de las candidaturas ciudadanas en nuestro país apenas inicia la carrera hacia un verdadero debate.
Para terminar, Con respecto al panorama político que tenemos, yo abogó por quitarnos el saco de la indiferencia y del escepticismo, dejemos de creer que buscar a nuestros representantes es una perdida de tiempo, es todo lo contrario, exijamos rendición de cuentas económicas, políticas y sociales a nuestros representantes locales, estatales y federales, haciendo del contrato electoral una realidad.
lunes 17 de noviembre de 2008
Pongámonos en Movimiento
Actualmente, los jóvenes de este país representamos cerca del treinta por ciento de la población, casi la mitad del electorado, sin embargo nuestros intereses no están representados en ningún poder formal del sistema político actual.
Ejemplo de ello es que cerca de seis millones de jóvenes son analfabetas, el treinta por ciento no ha terminado la primaria, otro treinta solo tiene educación media superior y únicamente el quince por ciento de nosotros tenemos acceso a la educación superior.
A pesar de que año con año aumentan el presupuesto a las universidades mas grandes del país, muy pocos jóvenes tienen oportunidad de realizar estudios en las 303 universidades que existen en México, lo que hace evidente que si bien se aprueban mas recursos, la eficiencia en la ejecución del presupuesto es absolutamente deficiente: México es el país que en proporción a su PIB gasta mas recursos públicos en educación sin embargo, el deterioro en la calidad de la educación es evidente, estudios internacionales revelan que nuestros estudiantes están en los últimos lugares de desempeño académico en todo América Latina.
Por otra parte la desigualdad en la educación es muy clara, mientras que el sur del país muestra un grave problema de cantidad y calidad de educación, el norte logra cubrir la educación media para sus todos sus estudiantes. La diferencia en el desempeño académico entre escuelas publicas y privadas es cada vez mayor, por lo que inicia una brecha inalcanzable de oportunidades para los jóvenes que no tienen suficientes recursos.
La problemática educativa va mas allá, la dificultad para insertarnos a la vida laboral es altísima, es la primera consecuencia de una educación limitada y con poca calidad.
La principal razón de la deserción escolar es la necesidad económica, mas de la mitad de los jóvenes trabajan, representamos mas del treinta por ciento de la fuerza del empleo total, no obstante, mas del sesenta por ciento no tiene poder de decisión en el trabajo que realiza, es decir las posibilidades para conseguir un trabajo digno y con posibilidades de superación son mínimas, pareciera que estamos condenados a condiciones laborales sumamente precarias donde el único camino es la migración, 4 de 10 jóvenes tienen que migrar para buscar un mejor destino. .
Aunque somos una mayoría poblacional, se nos trata como una minoría que no es escuchada en sus necesidades de desarrollo educativo, económico, político y social. La mayoría no cuentan con un contrato laboral a pesar de que trabajan mas de 40 horas por semana.
Lo anterior nos da a entender que la frustración juvenil es una realidad apabullante, no solo por no tener posibilidades de una educación digna, sino también por las pocas oportunidades de insertarse en la vida laboral.
las grandes consecuencias de esta terrible problemática son; que la segunda causa de muerte en jóvenes es el suicidio, nos hemos vuelto presa fácil de la delincuencia organizada, casi la mitad de los presuntos responsables de delitos comunes son menores de treinta años.
Porque no se estableció desde un inicio un programa integral de gasto y calidad que garantizaran la transición de los jóvenes a la vida laboral y a sus proyectos de vida que les permitiera hacer sus sueños tangibles, ahora se nos criminaliza.
Como el eslabón mas débil de la sociedad, la identidad de esta generación se ve rebasada por la complejidad de la problemática que necesariamente ubica a los jóvenes en un futuro incierto, construir un proyecto de vida requiere evaluar esta situación para poder elegir distintas alternativas de estilos de vida.
Pero eso sí, año electoral, año de importancia para los jóvenes. Se nos dibuja un panorama irreal y absolutamente alejado de la problemática que enfrentamos. Terminamos siendo un botín político que solo hará llegar a determinado candidato al poder, para que después, nuestras demandas sean guardadas en el cajón de los temas sin importancia.
Por ello, llamo a todas y todos los jóvenes que están aquí a trascender la desilusión política, a transcender la concepción del lastre del partido hegemónico que solo visualiza la participación ciudadana como acciones electorales, donde nos ha hecho creer que para ser ciudadano solo se necesita esperar al nuevo líder, que resolverá todas nuestras inconformidades. Dejemos de ser el eslabón débil, hay que darnos cuenta de la fuerza que tenemos para transformar nuestra realidad, dejemos de esperar que nos resuelvan nuestros problemas, empecemos a exigir, a cuestionar a disentir sobre el panorama que se nos presenta.
Es evidente que para los políticos de siempre no somos un tema prioritario, las políticas publicas que se han generado en las ultimas décadas sólo funcionan de pequeños paliativos a grandes problemas que necesitan de soluciones integrales, nosotros no nadamas necesitamos becas para resolver nuestros problemas educativos, que terminan siendo bonos de pobreza y generadores de grandes clientelas, nosotros necesitamos planes de acción reales para corto, mediano y largo plazo, es decir no tenemos que esperar a que el país sea desarrollado económicamente para que se nos brinde la cantidad y la calidad de educación que necesitamos.
Hoy, que estamos aquí reunidos en este memorable monumento, en este punto donde convergen distintas ideologías , llamo a hacerlo nuestro punto de partida, punto de partida para levantar la voz, para levantarla alto, para ser escuchados, y para darnos cuenta que muchas y muchos de nosotros somos jóvenes, somos disidentes, es momento de actuar, es momento de ponernos en movimiento.
www.alternativamovimientopolitico.com
lunes 28 de julio de 2008
Historia de una educación perdida 1


